Muchos de los que seguimos el camino de las Jornada Mundiales de la Juventud (JMJ’s) el día de hoy, Domingo de Ramos, 17 de abril de 2011, hemos expresado a través de diversos medios, especialmente los electrónicos, que estamos celebrando la Vigésima sexta edición de este acontecimiento de la Iglesia con los jóvenes.
Es una realidad relativa.
Veamos un poco su origen de las JMJ’s que sin dudas expresa ya lo que nos espera en la gran celebración internacional en agosto próximo en la ciudad de Madrid.
Por allá en 1984 La Iglesia Católica estaba celebrando el Año Santo de la Redención. Y en medio de tal celebración el Papa Juan Pablo II convocó para el día 15 de abril de 1984, Domingo de Ramos el Jubileo de los jóvenes. Y la respuesta fue entusiasta y supera toda previsión.
Durante dicho Año Santo de la Redención, Juan Pablo II, decidió que tenía que haber una cruz -como símbolo de la fe y de la evangelización- cerca del altar mayor de la Basílica de San Pedro. Debía ser una cruz, que pudiera ser vista por todos. De este modo se hizo una cruz de madera de 3,8 metros. En la conclusión de este Año santo, el Domingo de Pascua, una semana después del jubileo de los jóvenes, el 22 de abril, después de cerrar la Puerta Santa, Juan Pablo II entregó esa misma cruz a la juventud del mundo, representada por jóvenes del Centro internacional juvenil "San Lorenzo" de Roma. Hoy, esta cruz es uno de los símbolos de las JMJ’s y al momento de entregarla dijo: "Queridos jóvenes, al clausurar el Año Santo, les confío este signo del Año Jubilar: ¡la cruz de Cristo! Llevadla por el mundo como signo del amor del Señor Jesús a la humanidad y anunciad que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención".
Para el siguiente año, la ONU había establecido el Año Internacional de la Juventud; el Papa Juan Pablo II en ocasión de esta prescripción de la ONU, escribe una Carta a los jóvenes y a las jóvenes del mundo: Queridos Amigos donde señala “Estos son los votos que formulo para vosotros, jóvenes, desde el comienzo del año en curso. El 1985 ha sido proclamado por la Organización de las Naciones Unidas como Año Internacional de la Juventud, lo cual reviste un significado múltiple ante todo para vosotros mismos, y también para todas las generaciones, para cada persona, para las comunidades y para toda la sociedad. (…)Todos miramos hacia vosotros, porque todos nosotros en cierto sentido volvemos a ser jóvenes constantemente gracias a vosotros. Por eso, vuestra juventud no es sólo algo vuestro, algo personal o de una generación, sino algo que pertenece al conjunto de ese espacio que cada hombre recorre en el itinerario de su vida, y es a la vez un bien especial de todos. Un bien de la humanidad misma”. Les invito a leer esta carta magnífica que tiene gran vigencia y tiene ya 26 años de juventud.
A propósito de este Año Internacional de la Juventud el Papa Juan Pablo II realiza una segunda invitación, la hace después de la oración del Angelus Domini desde la plaza de San Pedro, el 25 de noviembre de 1984, donde señala que será el encuentro con los jóvenes el Domingo de Ramos, "para celebrar, proclamar, testimoniar juntos que Cristo es nuestra paz" y realizó la petición a los Episcopados de todas las naciones, a los movimientos y a las asociaciones internacionales católicas que apoyen la iniciativa. El Santo Padre Juan Pablo II se encuentra nuevamente con los jóvenes en la Plaza de San Pedro y vuelve a romper las expectativas de participación de los mismos. Para este encuentro el tema fue: "Sois llamados a construir la paz".
Este encuentro fue celebrado por la tarde del 30 de marzo de 1985 y continuó el 31 con la celebración del domingo de Ramos en Roma. Precisamente la Carta “Queridos Amigos” fue publicada este domingo.
Por: David Miguel González P.
Fuente de algunos textos citados: Página Oficial de la Santa Sede (www.vatican.va)
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