Poco a poco hemos ido conociendo elementos de la mochila que recibirán los peregrinos de la JMJ, en días recientes hemos visto las primeras fotos de la mochila cuando fue entregada a Benedicto XVI, ahora nos llegan noticias sobre los rosarios que estarán en la misma.
Un grupo de 150 mujeres dedica sus días, cerca de Quito, en Ecuador, a la fabricación de estas piezas. ¡El peso total de la producción será de 7 toneladas!
La mayoría de ellas son amas de casa, de bajos recursos económicos, que hacen estos rosarios como fuente de ingresos para su supervivencia.
Se acerca la Jornada Mundial de la Juventud y con ella la puesta a punto de todos los preparativos. En estas jornadas se calcula que los tiempos de espera podrán alcanzar a lo largo de la semana hasta 20 horas. En este tiempo están previstas actuaciones, testimonios, se realizarán conexiones en directo con otros puntos de todo el mundo y se proyectarán muchos vídeos. ¡Y el tuyo puede ser uno de ellos! En-vídeo Madrid es un concurso para los que, de manera audiovisual, quieren poner su granito de arena para animar y ambientar los grandes actos de la JMJ.
¡Anímate visita la web! Y comienza desde ya a preparar tus videos.
Este pasado fin de semana, la Parroquia la Ascensión del Señor en la Arquidiócesis de Caracas, fue la sede de la I Reunión del Programa El Joven y las JMJ´s del año 2011. Ya faltando poco para la celebración en Madrid, fue un espacio ideal para recibir directamente de Luisa Vílchez, Coordinadora del Programa Nacional El joven y las JMJ’s y Carmen Amelia Reyes Directora del Departamento Nacional de Pastoral Juvenil y Universitaria de la CEV, toda la información que recibieron en laReunión de Delegados de la JMJ, realizada en El Escorial, a las afueras de Madrid.
Además revisamos proyectos, redefinimos líneas de acción y programamos nueva actividades para los peregrinos de Venezuela, dirigidas a fortalecernuestras delegaciones y llegar bien preparados a esa importante cita. Pronto comenzaremos a compartir muchas novedades con ustedes.
En la mochila del peregrino recibiremos, entre otras cosas, un ejemplar de este extraordinario libro, les dejo el prologo del mismo en el que Benedicto XVI afirma que la fe es una preciosa perla que exige una vida nueva
¡Queridos jóvenes amigos! Hoy os aconsejo la lectura de un libro extraordinario.
Es extraordinario por su contenido pero también la forma en que se compuso, que yo deseo explicaros brevemente, para que se pueda comprender su particularidad. Youcat ha tomado su origen, por así decirlo, de otra obra que se remonta a los años 80. Era un periodo difícil tanto para la Iglesia como para la sociedad mundial, durante el cual se previó la necesidad de nuevas orientaciones para encontrar un camino hacia el futuro. Después del Concilio Vaticano II (1962-1965) y en el cambiado ambiente cultural, muchas personas ya no sabían correctamente qué debían creer propiamente los cristianos, qué enseñaba la Iglesia, si ésta podía enseñar algo tout court, y cómo todo esto se podía adaptar al nuevo clima cultural.
¿El Cristianismo en cuanto tal no está superado? ¿Se puede aún hoy razonablemente ser creyente? Estas son las preguntas que aún hoy muchos cristianos se plantean. El papa Juan Pablo II se resolvió entonces por una decisión audaz: decidió que los obispos de todo el mundo escribieran un libro con el que responder a estas preguntas.
Él me confió la tarea de coordinar el trabajo de los obispos y de velar para que de las contribuciones de los obispos naciese un libro – quiero decir un verdadero libro, y no una simple yuxtaposición de múltiples textos. Este libro debía llevar el título tradicional el Catecismo de la Iglesia Católica, y con todo ser algo absolutamente estimulante y nuevo; debía mostrar qué cree hoy la Iglesia católica y de qué modo se puede creer de forma razonable. Me quedé asustado ante esta tarea, y debo confesar que algo parecido pudiese llevarse a cabo. ¿Cómo podía suceder que autores que están desperdigados en todo el mundo pudiesen producir un libro legible?
¿Cómo podían hombres que viven en continentes diversos, y no solo desde el punto de vista geográfico, sino también intelectual y cultural, producir un texto dotado de una unidad interna y comprensible en todos los continentes?
A esto se añadía el hecho de que los obispos debían escribir no simplemente a título de autores individuales, sino en representación de sus hermanos y de sus Iglesias locales.
Debo confesar que también hoy me parece un milagro el hecho de que este proyecto al final se haya conseguido. Nos encontrábamos tres o cuatro veces al año durante una semana y discutíamos apasionadamente sobre cada una de las porciones de texto que mientras tanto se habían desarrollado.
En primer lugar hubo que definir la estructura del libro: debía ser sencilla, para que cada grupo de autores pudiese recibir una tarea clara y no tuviesen que forzar sus afirmaciones en un sistema complicado. Es la misma estructura que este libro; está tomada sencillamente de una experiencia catequética larga en siglos: qué creemos / de qué forma celebramos los misterios cristianos / de qué modo tenemos la vida en Cristo / de qué forma debemos rezar. No quiero ahora explicar cómo nos enfrentamos en la gran cantidad de preguntas, hasta que no resultó de allí un verdadero libro. En una obra de este género son muchos los puntos discutibles: todo lo que los hombres hacen es insuficiente y puede ser mejorado, y a pesar de ello se trata de un gran libro, un signo de unidad en la diversidad. A partir de muchas voces se pudo formar un coro pues teníamos la partitura común de la fe, que la Iglesia nos ha hecho llegar desde los apóstoles, a través de los siglos, hasta hoy.
¿Por qué todo esto?
Ya entonces, en el tiempo de la redacción del CCC, tuvimos que constatar no sólo que los continentes y las culturas de sus pueblos son diferentes, sino también que dentro de cada sociedad existen “continentes” distintos: el obrero tiene una mentalidad distinta de la del campesino, y un físico distinta de la de un filólogo; un empresario distinta de la de un periodista, un joven distinta de la de un anciano. Por este motivo, en el lenguaje y en el pensamiento, tuvimos que ponernos por encima de todas estas diferencias, y por así decirlo, buscar un espacio común entre los diferentes universos mentales; con ello fuimos siendo cada vez más conscientes de que el texto requería “traducciones” en los diversos mundos, para poder llegar a las personas con sus diferentes mentalidades y problemáticas distintas. Desde entonces, en las Jornadas Mundiales de la Juventud (Roma, Toronto, Colonia, Sydney) se han encontrado de todo el mundo jóvenes que quieren creer, que están a la búsqueda de Dios, que aman a Cristo y desean caminos comunes. En este contexto nos preguntamos si no deberíamos intentar traducir el Catecismo de la Iglesia Católica a la lengua de los jóvenes y hacer penetrar sus palabras en su mundo. Naturalmente, también entre los jóvenes de hoy hay muchas diferencias; así, bajo la probada guía del arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, se compuso un Youcat para los jóvenes. Espero que muchos jóvenes se dejen fascinar por este libro.
Algunas personas me dicen que el catecismo no interesa a la juventud de hoy; pero yo no creo en esta afirmación y estoy seguro de que tengo razón. Ésta no es tan superficial como se la acusa de ser; los jóvenes quieren saber en qué consiste de verdad la vida. Una novela criminal es irresistible porque nos implica en la suerte de otras personas, pero que podría ser también la nuestra; este libro es irresistible porque nos habla de nuestro propio destino y que por ello nos afecta de cerca a cada uno de nosotros.
Por este motivo os invito: ¡estudiad el Catecismo! Este es mi deseo de corazón.
Este subsidio al Catecismo no os adula. No ofrece soluciones fáciles, exige una vida nueva por vuestra parte; os presenta el mensaje del Evangelio como “la perla preciosa” (Mt 13,45) por la cual es necesario dar cualquier cosa. Por esto os pido: ¡estudiad el Catecismo con pasión y perseverancia!
¡Sacrificad vuestro tiempo por ello! Estudiadlo en el silencio de vuestra habitación, leedlo entre dos, si sois amigos formad grupos y redes de estudio, intercambiad ideas en Internet. ¡Continuad de todas las formas posibles el diálogo sobre vuestra fe!
Debéis conocer aquello que creéis; debéis conocer vuestra fe con la misma precisión con la que un especialista en informática conoce el sistema operativo de un ordenador; debéis conocerla como un músico conoce la pieza; sí, debéis estar profundamente enraizados en la fe de las generaciones de vuestros padres, para poder resistir con fuerza y decisión en los desafíos y las tentaciones de este tiempo. Necesitáis la ayuda divina, si vuestra fe no quiere secarse como una gota de rocío al sol, si no queréis sucumbir a la tentación del consumismo, si no queréis que vuestro amor se ahogue en la pornografía, si no queréis traicionar a los débiles y a las víctimas de abusos y de violencia.
Si os dedicáis con pasión al estudio del catecismo, querría daros un último consejo: sabéis todos como ha sido herida la comunidad de los creyentes por los ataques del mal en los últimos tiempos, por la penetración del pecado en el interior, incluso en el corazón de la Iglesia. No uséis esto como pretexto para huir de la mirada de Dios, ¡vosotros mismos sois el cuerpo de Cristo, la Iglesia! Llevad el fuego intacto de vuestro amor en esta Iglesia cada vez que los hombres le han oscurecido el rostro. “Con solicitud incansable y fervor de espíritu, servid al Señor” (Rom 12,11)
Cuando Israel estaba en el punto más oscuro de su historia, Dios llamó, no a las personas importantes o consideradas, sino a un joven llamado Jeremías, el cual se sintió desbordado por una misión demasiado grande: “Yo respondí: ¡Ah, Señor! Mira que no sé hablar, porque soy demasiado joven”. (Jer 1,6). Pero Dios no se dejó engañar: “El Señor me dijo: No digas: Soy demasiado joven, porque tú irás adonde yo te envíe y dirás todo lo que yo te ordene” (Jer 1,7).
El año pasado el Papa recibió la gorra de la JMJ. Este año ha recibido otro de los elementos típicos de una JMJ: la mochila. El Santo Padre ha sido el primero en recibir uno de los modelos que ha sido presentado para ser la mochila de la JMJ.
La mochila, como se ha venido haciendo en Jornadas precedentes, se entregará a todos los participantes que se inscriban. En ella encontrarán un rosario, el libro del peregrino, la guía de la JMJ, el YouCat –catecismo adaptado para los jóvenes adultos-, un abono que les permitirá moverse por el transporte público de la ciudad, una gorra y un abanico.
Además de estos elementos, los inscritos tendrán acceso a los actos culturales de la Jornada, entradas prioritarias para los actos principales de la Jornada, así como un seguro de accidentes que les cubrirá durante su estancia en la JMJ.
Los participantes también podrán colaborar para que sus coetáneos de países menos favorecidos puedan viajar a Madrid y disfrutar de la Jornada, añadiendo 10€ a su inscripción para que nadie que quiera participar de esta JMJ se quede sin asistir.
Blog Oficial del Programa "Los Jóvenes y la Jornada Mundial de la Juventud", del Departamento Nacional de Pastoral Juvenil y Universitaria de la Conferencia Episcopal Venezolana.