Los acontecimientos antes reseñados preparan el camino para formalizar la creación de las JMJ’s. Al interior de la Santa Sede se estructuraba lo relativo a la creación de las JMJ’s y lo relativo a la instancia responsable de las mismas. Y es en la alocución de Juan Pablo II al Colegio de Cardenales y a la Curia Romana, del 20 de diciembre de 1985, donde realiza el anuncio de la institución de la Jornada Mundial de la Juventud. Al respecto el Santo Padre expresó: "El Señor ha bendecido ese encuentro (con los jóvenes - la víspera del Domingo de Ramos - el 30 de marzo de 1985) de forma extraordinaria, tanto que, para los años venideros, se ha creado la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará el Domingo de Ramos, con la valiosa colaboración del Consejo para los Laicos". De aquí que cada año se realice las JMJ’s. De manera que se desarrollan cada año en las iglesias locales el Domingo de Ramos o en otra fecha oportuna (aquí en Venezuela lo realizamos cada año con las Jornadas Nacionales de la Juventud), y cada dos años de forma extraordinaria en algún lugar del planeta, elegido por el Papa de acuerdo y por invitación de las conferencias episcopales nacionales.
Más tarde Juan Pablo II, en el año 1994, ha dicho en su libro Cruzando el umbral de la Esperanza:
"Todo párroco de Roma sabe que la visita a las parroquias debe concluir con un encuentro del Obispo de Roma con los jóvenes. Y no solamente en Roma, sino en cualquier parte a la que el Papa vaya busca a los jóvenes, y en todas partes es buscado por los jóvenes. Aunque, la verdad es que no es a él a quien buscan. A quien buscan es a Cristo, que «sabe lo que hay en cada hombre»(Juan 2,25), especialmente en un hombre joven,! y sabe dar las verdaderas respuestas a sus preguntas! y si son respuestas exigentes, los jóvenes no las rehúyen en absoluto; se diría más bien que las esperan.
Se explica así también la génesis de las jornadas mundiales de los jóvenes. Inicialmente, con ocasión del Año Jubilar de la Redención y luego con el Ano Internacional de la Juventud, convocado por la Organización de las Naciones Unidas (1985), los jóvenes fueron invitados a Roma. Y éste fue el comienzo. Nadie ha inventado las jornadas mundiales de los jóvenes. Fueron ellos quienes las crearon. Esas jornadas, esos encuentros, se convirtieron desde entonces en una necesidad de los jóvenes en todos los lugares del mundo. Las más de las veces han sido una gran sorpresa para los sacerdotes, e incluso para los obispos. Superaron todo la que ellos mismos se esperaban.
Estas jornadas mundiales se han convertido también en un fascinante y gran testimonio que los jóvenes se dan a sí mismos, han llegado a ser un poderoso medio de evangelización. En los jóvenes hay un inmenso potencial de bien, y de posibilidades creativas. Cuando me encuentro con ellos, en cualquier lugar del mundo, espero en primer lugar todo lo que ellos quieran decirme de su sociedad, de su Iglesia. Y siempre les hago tomar conciencia de esto: «No es más importante, en absoluto, lo que yo os vaya a decir; lo importante es lo que vosotros me digáis. Me lo diréis no necesariamente con palabras; lo diréis con vuestra presencia, con vuestras canciones, quizá incluso con vuestros bailes, con vuestras representaciones; en fin, con vuestro entusiasmo.»
El día de la inauguración del pontificado, el 22 de octubre de 1978, después de la conclusión de la liturgia, dije a las jóvenes en la plaza de San Pedro: «Vosotros sois la esperanza de la Iglesia y del mundo. Vosotros sois mi esperanza.» Recuerdo constantemente aquellas palabras".
¿Qué fecha colocas como inicio de las JMJ’s? Realmente pareciera que desde el inicio del pontificado de Juan Pablo II. O quizás, ¿Inicia formalmente cuando es anunciado a la Curia Romana el 20 de diciembre del 85? ¿el 23 de marzo de 1986? Pues por lo pronto les escribo las palabras que dijo hoy nuestro Papa Benedicto XVI, quien también ha querido continuar este camino de las JMJ’s, en el Angelus Domini: “Me dirijo ahora en particular a ustedes, queridos jóvenes, para que me acompañen en la Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar en Madrid el próximo mes de agosto, bajo el lema: “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe”.
Por: David Miguel González P.
Fuente de algunos textos citados: Página Oficial de la Santa Sede (www.vatican.va)
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